marzo 23rd, 2009Interesante artículo: La crisis en los sindicatos
La profunda crisis que asola España ha puesto de relieve cosas que antes podían pasar desapercibidas, o, al menos parecían tener menos ‘importancia’. Mientras el mercado de trabajo estaba ‘sano’, y se vendían pisos y coches, lo que pudieran hacer políticos, sindicatos, Gobierno, administraciones autonómicas y locales… no le importaba demasiado a los administrados, o sí, pero no tanto como ahora, aparentemente.
¿Acaso antes los políticos, diputados, senadores no tenían chofer ni todos los gastos pagados antes de esta crisis? ¿No recibían dietas por desplazamiento a pesar de no tener que desplazarse? ¿No compraban mobiliario que, si no fuera con dinero público, no comprarían jamás? Así hasta una larga lista de interrogantes.
Pues sí, y todos igual, no importaba el color ni la tendencia; era y es algo común, y lo seguirá siendo. En el momento en que ‘tocaba’ un cargo público, parecía que había tocado la lotería: Coches, viajes, despachos… pero con el dinero de todos.
Y ahora, que hay escasez, todos estos comportamientos salen a la luz, y vuelven las promesas de austeridad. Hasta que la crisis desaparezca.
Una de esas cosas que se han destapado es el papel que juegan los sindicatos en nuestra economía y en nuestro mercado de trabajo. Porque la cosa pinta muy mal, y porque hay un contraste muy claro entre lo que ha sucedido en Francia, dos huelgas generales en poco más de un mes, y lo que está pasando en España, líder en desempleo en Europa.
Esto no es una oda a la huelga general, que cada uno es libre de pensar lo que quiera, y además es un derecho constitucional, pero entre una huelga y la actividad desarrollada por las centrales sindicales aquí hay un abismo.
Hechos recientes han puesto aún más en tela de juicio la labor interesada de los dos principales sindicatos de clase en España, UGT y CCOO.
Por un lado, la manifestación de policías y guardias civiles, reclamando mejoras salariales y materiales para hacer su trabajo. Por otro, la huelga de jueces, tanto en Madrid como en toda España, denunciando igualmente, ente otras cosas, la falta de medios para trabajar.
En el primer caso, policías y benemérita, Interior ha dicho que era mal momento para subidas salariales, algo que entienden hasta los propios policías. La excusa de siempre. Los policías tendrán que seguir pagando de su bolsillo el equipamiento de seguridad, tendrán que seguir patrullando en coches defectuosos, etc.
Sin embargo, la crisis no ha impedido que el Gobierno concediera hace pocos días 134 millones de euros en subvenciones para la formación de trabajadores ocupados. De esos millones, 24 van a parar a CCOO y UGT.
24 millones de euros son 4.000 millones de pesetas, 4.000 millones de pesetas, dinero que es una parte de las subvenciones que recibirán a lo largo de este año y, seguro, en los próximos años.
Se me plantean las siguientes cuestiones:
Con esa ‘pasta gansa’, ¿quién sale a la calle a defender los derechos laborales de nadie y enfrentarse al Gobierno, al mismo que te da de comer? Como mucho alguna ‘manifestacioncilla’ contra la crisis, en genérico, para que se vea que hacen algo.
Si no hay dinero público, no hay sindicatos que valgan. Debería cambiarse ya el modelo sindical, y que se financien con sus propios fondos, y que alquilen sus sedes con su propio dinero, y que subsistan, si pueden, con recursos privados. Obviamente, facilitando el correspondiente periodo de transición.
No se trata que desaparezcan, se trata de que se transformen en organizaciones de defensa real de los derechos de los trabajadores, sin dinero público y sin intereses partidistas.
Esta última subvención, 24 millones de euros –la Fundación Laboral de la Construcción se lleva 45,8 millones-, ¿por qué no se ha distribuido entre empresas de la industria auxiliar de los RRHH, en concreto del subsector de la formación? de tal manera que generen riqueza y empleo y no acaben cerrando como está sucediendo.
¿Se audita el dinero público gastado por los sindicatos? ¿Quién merece que se le paguen 12.000 euros por dar una conferencia? Si fuera una empresa privada, con gestión y cuentas inmaculadas, allá ella; pero un sindicato, con dinero público… ¿Quién dio la orden de pagarlo?
Por último, el caso Seat ha venido a demostrar que las centrales sindicales son prescindibles en muchos supuestos de representación sindical, primero, e independientemente del asunto del fabricante de coches, por su escaso número de afiliados, y segundo, porque, recuperando lo sucedido en Seat Martorell, fueron los trabajadores los que mandaron sobre su propio destino ante la falta de acuerdo sindical. Hasta CCOO tuvo que pedir disculpas por el espectáculo dado, y sólo se salvó UGT, todo hay que decirlo.
Por desgracia, ningún Gobierno del partido que sea se atreverá nunca a meter mano a la ‘Cosa Nostra’ sindical, y tanto unos como otros han tenido oportunidad de hacerlo. A final, la sangría la pagamos los contribuyentes, y también los coches oficiales, los sueldos públicos, las dietas y lo que haga falta.
Qué vergüenza.
Por Enrique Navarro, Director de RRHH Digital
marzo 24th, 2009 at 0:44
Yo nunca comento aquí, me dedico a leer calladita y a aprender de lo que escribes tu y lo que contestan pero esto me llamó la atención y algo se:
Los sindicatos en España sirven básicamente para tres cosas:
Para, si eres asalariado, afiliarte y andar por allí comiendo lo que haya que comer y tragando lo que haya que tragar y conseguir ser un liberado, así vives sin dar palo al agua. Se supondría que tendrías que trabajar por el resto de compañeros y todo eso pero ante una sinverguencería de algún empleador te despachan con un “bueno, bueno, calmate, ya hablaremos con él a ver que se puede hacer, etc. etc. etc.” (cualquier cosa menos poner el caso en manos de los abogados, que esos no son muy altruistas y cobran).
Para afiliarte y hacer cursillos (puntuan para oposiciones). En este caso quien tiene padrinos se bautiza y hace todos los cursillos habidos y por haber (hay gente que, por ejemplo se saca todos los carnets de conducir y otros no logran ni hacer un cursillo para manejar aprender a usar excel).
Y por último, para pactar con los otros “entes” sociales naderías diversas y llegar a un acuerdo en el cual los líderes sindicales siempre responden lo mismo “comprendemos que no es el momento para hacer una huelga… bla, bla, bla”.
El problema es que si no llegan a ese acuerdo en el cual “comprenden que no es el momento… etc.” los otros “entes” sociales les dicen que les van a retirar las subvenciones (este “ente” es el gobierno) para hacer cursillos, si les retiran estas subvenciones un montón de amigotes no darán clases en esos cursillos y otro montón de amigotes no podrán asistir a esas clases. Al faltar estas subvenciones peligra también el resto del entramado sindical (gracias a esas subvenciones para cursos y demás zarandajas se pagan otras muchas cosas la leche de pintorescas, como por ejemplo residencias hoteleras vacacionales con suculentos descuentos que, casualmente, disfrutan unos pocos todos los años, y casi siempre los mismos, a los demás no les toca). Después hay otro “ente” que se llama patronal que entre risas y verás advierte que no se anden con mucha tontería, que una fábrica se lleva rápidamente a Marruecos o a China y en un par de años se amortiza el traslado (en este momento, el “ente gobierno” sonríe complaciente).
Y así, los lideres sindicalistas y demás “liberados” terminan por “comprender” lo que haga falta, no vaya a terminarse de golpe la coña de las subvenciones y no vayan a marcharse demasiadas fábricas y empresas a la otra punta del mundo y ellos tengan que ponerse a trabajar de verdad en cualquier empleo basura, que con los años que llevan vagueando ni para repartir pizzas estarán ya los pobres.
Así que mejor no meneallo demasiado. Si la morralla obrera se cabrea mucho ya irán capeando el temporal para que sus amos no se enfaden y sacandolos poco a poco de manifestación: hoy los de la construcción, dentro de dos meses los camioneros, de allí a cuatro la minería, para fin de año los del metal… así en plan suave, sin dar muchos quebraderos de cabeza a los otros “entes sociales”, no se vayan a enfadar, y por supuesto, todo pactado de antemano.
Y no vayas a mentar en sus sedes problemáticas más serias tipo prostitución, etnias (gitanos, por ejemplo), inmigrantes, presos, etc. etc. etc. Esa “chusma” sirve para darles cursillos (por los que se perciben subvenciones) y charlas de cuando en cuando (que justifican subvenciones). Es la mar de útil darle charlas a un senegalés sobre como hacer un curriculum vitae cuando, el pobre, ni leer sabe, lo de darle a un gitano, que vive en una chabola sin luz, un curso sobre el entorno windows y contarle que con eso se le abren las puertas del mercado laboral ya es el acabose.
Pienso que los sindicatos tendrían que vivir (como las religiones) de las aportaciones de sus afiliados y de “liberados” nada o los mínimos y rotando mucho, para que no se les olvide que en el mundo hay injusticias a tutiplen. Los sindicalistas tendrían más ideales y serían más combativos.
Una vez estuve por la labor de salvar el mundo y me topé con todo esto y unas pocas cosas más, al final alguien me dijo que mejor me salvase yo sola, que allí terminaría jodida y encima pagando yo.
¡Buf! menudo tocho solté, pero oye, se queda una como más “liberada”.
marzo 24th, 2009 at 15:26
Entiendo que cuando no hay dónde elegir, la gente se queje. Pero eso no sucede en este caso, si no te vale UGT, CCOO y demás ventajistas, siempre te puedes afiliar a CNT que ni acepta subvenciones, ni tiene liberados, ni tolera cabecillas que se lo quieran llevar muerto. No es más que hablar por hablar por no quedarse callados.
Si se siguen afiliando a las de siempre habrá que entender que no interesan huelgas, ni mejoras, ni gaitas, en caso contrario se habrían ido ya. Yo lo hice el día que me contestaron que si los demás podían currar en condiciones a años luz del convenio, por qué yo no. Me fui por patas, claro. Supongo que si el resto de la gente no lo hace es porque en el sofá de casa se está taaan cómodo que no creen que les valga la pena. Las subvenciones son lo de menos, el problema está en la actitud.
marzo 24th, 2009 at 16:24
este no era un blog sobre el mercado adulto de internet?
que pinta este articulo aqui?
marzo 24th, 2009 at 18:23
Hola Sandro, este es mi blog personal, y como tal, en el escribo de cualquier cosa.
Esta es la razón por la cual se llama Borjan.es, que es el nick que habitualmente uso en internet.
De todas maneras, nadie te obliga a leerlo.
Para la próxima vez que quieras comentar, por favor, hazlo con un email válido y no anonimamente, ya que sino lo consideraré spam.
Gracias!
marzo 24th, 2009 at 23:05
Bueno Vodka, yo me cambié de sindicato en su día, evidentemente, en cuanto desperté de mi absurda inocencia y vi lo que había me faltó tiempo para irme. No era la CNT, por aquel entonces ni conocía la existencia de la CNT (tampoco soy anarquista, aunque como utopía es muy bonita la idea).
De todos modos la CNT no es lo ideal en el mundo sindical (pienso yo) si, muy aguerrida y combativa pero a veces, no siempre desgraciadamente, se consigue más con algo de mano izquierda que con la confrontación pura y dura.
marzo 24th, 2009 at 23:11
Sandro, independientemente de que en este blog se pueden leer muchísimas cosas de todo tipo, el mercado adulto de internet lo forman empresas, empresas que a veces tienen trabajadores, trabajadores que a veces están sindicados.
Y creo que, seamos asalariados, pensionistas, empresarios (del mercado adulto de internet incluso) o funcionarios, todos de un modo u otro pagamos impuestos y no se… a mi me gusta estar informada de como “mis empleados” a los que les permito que gestionen la cosa pública durante cuatro años, se gastan los cuartos que “nosotros” les damos.
Creo que un post así es muy pertinente en un blog, aunque ese blog solo tratase (que no es el caso) sobre el mercado adulto en internet.
No es bueno pensar solo en porno, la vida tiene más cosas, que incluso pueden ser más importantes.
marzo 25th, 2009 at 7:37
Y no solo el dinero que les dan las administraciones, los sindicatos reciben mucho mas dinero.
Asi por ejemplo, es muy habitual que las empresas contraten la formacion de sus empleados a los sindicatos, ¿a alguien no le chirría este concepto? La empresa le paga una cantidad X al sindicato bajo el concepto de cursos de formacion, en algunas ocasiones los cursos ni tan siquiera llegan a celebrarse. Es una forma “legal” de untar a los sindicatos y tener la fiesta en paz.
Ademas en las grandes industrias es habitual que los sindicatos influyan en los procesos de seleccion de personal, siendo vox populi que si tienes el carnet de tal o cual sindicato, es mas probable que entres a trabajar ental empresa, de esa forma ademas se aseguran un voto en las elecciones sindicales, el trabajador votará a quien le enchufó, pues ademas teme que lo ‘desenchufen’.
Es lo que tiene este pais, no ha cambiado mucho desde los tiempos del Lazarillo de Tormes, solo ha cambiado la forma de vestir.