
He aprovechado esta Semana Santa para visitar New York, algo que quería hacer desde hace tiempo. Llevo 4 días aquí y no he parado de andar para intentar conocer todo lo posible esta ciudad gigante.
Lo primero que me ha llamado la atención es la extraordinaria amabilidad, del neoyorquino o americano, te ven con un mapa en la mano y no tienes que decirles nada, directamente se ofrecen a ayudarte, la percepción global que tengo de la gente de la calle es magnífica, así como en otros países que he visitado, vecinos como Francia, Grecia o Italia, distaba bastante de la cercanía y simpatía del americano, al menos esa es mi experiencia.
Voy a aprovechar el blog para auto-recordarme que he estado haciendo, ya que si espero al final de la semana, se me van a olvidar la mitad de las cosas y así comparto con todo el que lea este blog el viaje, quizá le pueda ser de ayuda a alguien.
El primer día desayunamos en Times Square, en un sitio que nos recomendaron en el hotel, no recuerdo el nombre pero estaba justo en la esquina con la 43 , no tiene perdida, lo comento porque probé las mejores tortitas que he tomado en mi vida, aunque la comida no haya sido el punto fuerte de la cuidad después. Moverse por aquí es muy sencillo, está todo dividido en Calles y Avenidas, con números. El lugar que os comento sería la esquina de la 43 con la Séptima.
Luego tocó ir ver la NBA, ya que esta semana había dos partidos y prefería ir a ver el que jugaban los New York Knicks contra los Toronto Raptos, el equipo donde juega un español, Jose Manuel Calderón, justamente era el primer día y a la 1 del mediodía, una hora bastante rara. Aprovechamos la mañana antes del partido para dar nuestra primera caminata por la zona baja del madison y alrededores, una zona de clase media. Me gusta ver gente de todas partes del mundo y Nueva York es exactamente eso, asiáticos, europeos, indios o negros es lo que te encuentras por calle, conviviniendo y en paz.
El partido fue perfecto, Calderón jugó bien, ganó Toronto y viví lo que es un partido de la NBA, un espéctaculo las 2 horas y media que dura pensado para la gente, luces, música, fiesta, baile y concursos continuos en los tiempos muertos para que no te aburras en ningún momento. A la salida me ocurrió algo que siempre me pasa en todos los viajes, no falla, esté donde esté, oigo en un semáforo: Mira Borja!, me encontraba alguien que hacía tiempo no veía en Gijón, donde vivo, una ciudad unas 80 veces más pequeña que Nueva York.
Aprovechamos ese día para subir el Empire State, el rascacielo más alto, ya que está cerca del Madison Square Garden donde juegan los Knicks, subimos hasta el piso 83, no merece la pena pagar por subir más arriba, pero si lo merece pagar por el ticket express, así no debes esperar colas y a ojo, había unas 2 horas y media, las vistas, como no, impresionantes. Después nos recorrimos la Quinta Avenida entera hasta donde comienza Central Park, en la 59, visitas obligadas a la Biblioteca Pública, el Top of the Rock y el Rockefeller Center (como Tom Cruise, mucho más pequeño en la realidad del que aparece en las películas). Vimos las tiendas típicas como la conocida de Tiffany´s también de las pelis y llegamos hasta la Apple Store, llena de gente andando con todo gadget de Apple y haciendo compras.
Me hizo gracia ver a un tipo de unos 100 kilos de peso chateando por webcam con una rubia como si estuviera en el salón de casa, practicamente tirado encima de la mesa con una cara de salido mental muy importante, así como con media parte de su pandero al descubierto, como si nada. Aquí cada uno hace lo que le viene en gana, sin miramientos, por la calle te encuentras gente de lo más variopinto.
Voy a pasar al segundo día porque veo que no acabo, esa mañana fuimos a una excursión organizada de 4 horas para ver una misa Gospel y el Harlem, barrio históricamente castigado como el Bronx, pero que ahora nada tiene que ver con el pasado. El histórico jugador de baloncesto Magic Johnson tiene mucho que ver en la reconstrucción del Harlem, ya que ayudó e invirtió mucho dinero en esta comunidad. La misa, que tenía ganas de ver Azahara (ver foto de presentación del post), la típica americana de las negras cantando, estuvo muy interesante, aunque dista un poco de lo que vemos en las películas de nuevo.
De todos modos, si las misas fueran así en España u otras partes del mundo, seguramente la iglesia cristiana conseguiría más fieles, la gente del barrio se reune, intenta recaudar fondos para su comunidad y da gracias por lo que tiene cantando, no hay un cura dándote un monólogo ridículo.
Pasamos toda la tarde en Central Park, ya que hacía buen tiempo y el fin de semana según me habían contado hay más movimiento. Y tanto, todo lleno de gente corriendo, haciendo bibicleta, leyendo, tirados con su Mac en la hierba, jugando a beisbol, a rugby, a fúbol, etc., es extraordinario y gigante, me encantó. Alquilamos una bicibleta para poder verlo entero, ya que sino es imposible, es más grande que Mónaco o la cuidad del Vaticano, y es “solo” un parque.
Día 3, nos acercamos a ver Wall Street, la zona de la bolsa y el World Trade Center, donde estaban las torres gemelas. Visitamos un outlet llamado 21Century que nos habían dicho que era una maravilla para comprar ropa de cualquier marca a buenos precios, pero me esperaba otra cosa, ver tal agobio de gente y tanta cosa junta sin ningún orden no es lo mío, no duramos más de 15 minutos. También visitamos el centro comercial MACY’S, que viene a ser El Corte Inglés americano, nada nuevo, sino quieres perder el tiempo no lo visites. Luego fuimos a China Town, el barrio chino, donde básicamente y como no podía ser de otra manera, hay chinos. Tenderetes y tenderetes con todo tipo de cosas de imitación, conviene verlo pero poco más. Comimos en Litle Italy, una zona de “restaurantes italianos”, zona para turistas que no saben lo que es la comida italiana realmente.
Aprovecho para comentar que los Taxis no son caros, y que el tráfico de Nueva York no es excesivo como pasa en Madrid por ejemplo, aquí el 65% de la gente no tiene coche, todo el mundo va en metro. Se va rápidamente a cualquier sitio y está bien organizado. El único problema es que te toque ir en hora punta, cuando la gente va o viene de trabajar a Manhattan, 7 a 9 de la mañana y en torno a las 7 de la tarde. Eso si, está bastante sucio, así como las calles en general no están bien asfaltadas. Nueva York es una cuidad de contrastes, tan pronto hay una tienda preciosa como una que parece de los años 70 y está cayéndose a trozos.
Hoy ha sido el día 4, por la mañana hemos visitado el Museo de Cera, totalmente recomendable, las figuras están muy trabajadas, desde Pablo Picasso a Barack Obama, un montón de personajes relevantes internacionales a tamaño y formas reales. Nos ocurrió una anécdota y es que confundí a una persona real con una de cera, estaba esperando a hacer una foto y había alguien al lado mío, me quede un rato esperando hasta que me dí cuenta que era una “fan de cera” de Britney Spears (no, la foto no se la estaba haciendo a Britney). Luego fuimos a cruzar el puente de Brooklyn andando, desde el propio Brooklyn a Manhattan. He aprovechado para hacer alguna compra en el centro J-R del downtown, famoso por sus precios y descuentos en tecnología, aunque me esperaba algo más estéticamente de la tienda. Queríamos coger el ferry gratuito que te lleva a ver la Estatua de la Libertad, otra mentira a lo Tom Cruise por su tamaño, pero llegamos cuando ya había partido el último, a las 3:30, por si alguien le pasa.
Dejamos esta tarde para hacer compras y descansar, ya que llevamos 4 días sin parar de caminar, y de paso escribo este post. El Jueves para despedir el viaje iremos a ver un musical en Brodway, concretamente el de Shrek.
Espero que os ayude esta crónica si en algún momento tenéis pensado visitar New York, ya os mostraré fotos.